miércoles, 29 de abril de 2009

Brokeback Mountain


Si no se besaron fue por culpa de la gripe porcina.

viernes, 24 de abril de 2009

Conexiones planetarias


Hoy no tengo un buen día, lo reconozco. Me he levantado triste y somnoliento. Aquejado de sentimentalitis, claro, que es lo suyo cuando uno está más o menos apagado.

Una de las cosas que más me atenaza de escribir aquí es que ya he perdido toda clase de privacidad y puedo, además, involucrar con mis comentarios a terceras personas. No es mi intención. Ni mandar mensajes subliminales; otra cosa no, pero me han dotado los años de pelotas suficientes para hablar a la cara.

Hace algún tiempo que he sabido cosas ocurridas en la vida de algunos de mis conocidos por terceras personas, de oídas o en circunstancias más o menos poco adecuadas, a mi entender. Por momentos lo interpreté como una especie de pérdida de confianza o atisbo de alejamiento personal. Probablemente no es ninguna de ambas y no dejan de ser cosas que, sencillamente, han ocurrido sin más. Circunstancias más o menos lógicas, quizá. Cosas mías, en definitiva.

Pero me ha servido esta anécdota para plantearme un par de cuestiones acerca de las conexiones personales. Sobre el punto en que te crees importante en la vida de los otros para darte cuenta de repente que no lo eres tanto. Que tu posición en el pequeño sistema solar interpersonal no era Mercurio o Venus, sino Urano o Neptuno. O tal vez que, en mi metáfora, los planetas se mueven en diferentes trayectorias y van alterando posiciones respecto al astro rey. Unos suben y otros bajan pero la inmensidad del espacio no te da referencias suficientes para ver tu posición real, hasta que el frío se encarga de hacer patente el alejamiento.

También cabe plantearse hasta qué punto puedes o debes saber de la vida de los demás. Qué espacio se queda en lo público y cuál en lo privado. Aunque existan relaciones más estrechas entre ambos. En definitiva, qué derecho tenemos a saber de lo que padecen, sufren o viven los demás.
En un primer acercamiento podría pensarse que lo que cada uno, simplemente, disponga, si bien cuando ya se ha decidido predicarlo en algunos espacios quizá este argumento se vuelva más endeble. Simplificando, ¿puedes pedirle o sugerirle a alguien que te cuente algo si no lo ha hecho voluntariamente?¿reprocharle por haberlo contado a otros y no a ti?
Y en lo que individualmente se refiere, ¿debes sentirte afectado por ello o quizás debemos aceptarlo sin más, sin darle mayor importancia.

En días como estos, cuando uno saca a relucir su lado más femenino, me siento como el puto consultorio sentimental de la Super Pop.

En rojo y blanco

... o por qué se nos derrumban los sueños.

miércoles, 22 de abril de 2009

Madriz, tierra con encanto


Empiezo a preocuparme. Es la segunda vez que me llaman borde en la misma semana. Y lo que es peor, una de las ocasiones lo hizo una madrileña. Manda Trillo. Sé que en ocasiones la forma que tengo de hablar o el acento pueden chocar por estas tierras (Ej: cagarse en mi madre o en Dios en un partido de pádel en Madrid no es lo mismo que en Langreo) pero, una vez asumido eso, ¿soy borde para un madrileño? ¿un madrileño, repito?
Madrid, la tierra de la infinita amabilidad. La tierra donde no existen disculpas, por favores o gracias. Sino los exabruptos, los ya y los ya te vale, macho.

Si ahora yo resulto ser un borde debe ser porque me han contagiado. Ellos me han transformado. Yo, hombre de familia de alta alcurnia, salido del barrio de Chelsea, de educación impecable en los mejores colegios cuatrilingües, formado en la Universidad privada y de exquisitos modales (permítanme la pausa para tomarme un sorbo de té earl grey de albaricoque con percebes).

Así que borde, ¿eh? Pues que les den a todos por el culo y un abrigo grande.

martes, 21 de abril de 2009

Grandes misterios de la humanidad: Jessica Fletcher


¿Por qué esta famosa escritora tenía amigos?¿Por qué la gente no huía de ella desesperadamente nada más verla aparecer?


Nadie se ha encontrado tantos cadáveres a lo largo de su vida y todos especialmente guapos y lindamente fallecidos: nada de sangre ni violencia. Ya firmaba yo morir con esa sutil delicadeza.

Durante 12 temporadas, más de 264 capítulos. Miles de cuerpos sin vida a sus espaldas.


Sólo la ficción podría sostener a un personaje como éste. Imagínense la escena en su delegación provincial de Hacienda:


- Buenos días, venía a que me ayudaran con la declaración de este año.

- Buenos días, dígame su nombre.

- Jessica Fletcher

- No me joda! Váyase a tomar por saco! Fuera de aquí inmediatamente!

- Pero yo venía a pagar mis impuestos como buena ciudadana que soy.

- No se preocupe, Obama acaba de eximirla, pero váyase cagándo leches!


O quizá en en ambulatorio:


- Buenos días, venía por la receta del Sintrom, ya sabes que ando del corazón.

- Pues cualquiera lo diría, majadera. ¿No ha pensado cambiarse de médico?

- Nunca había lo había pensado. Es usted tan amable.

- Lo era hasta saber que usted ve más cadáveres que el anatómico forense. Mire, aquí tiene recetas para los próximos 2 años. Y no vuelva, no se preocupe.


O quizá en la panadería:


- ¿Me pone una de medio?

- Baguette o chapata.

- Chapata, por favor.

-Disculpe, ¿es usted Jessica Fletcher?

- Sí, me ha reconocido.

- No me queda pan.

-Pero si estoy viendo una cantidad increíble de pan a sus espaldas.

- Es para los patos. La sociedad americana de defensores de patos unidos jamás serán vencidos acaban de comprarlo todo.

- Qué lástima.

- Váyase, váyase, hay una panadería a unos 56 kilómetros de aquí. En dirección a Puerto Rico.

viernes, 17 de abril de 2009

Lo veo todo negrooooooooor


No me han llamado los dioses por el mundo del deporte, especialmente del pádel. Mi leyenda negra se acrecienta: todos los que me rodean pierden estrepitosamente... ¿será acaso una señal para que me retire a tiempo?


Curaré mis heridas en un buen remedio: larga vida al R'nR. ¡Que los grandes no caigan en el olvido!

miércoles, 15 de abril de 2009

30 años del partido del siglo


Hoy escribe por mí Víctor Rivera, antiguo compañero de la SER y desde hace tiempo redactor de deportes de La Nueva España. Gracias por la noticia, aunque escuece. Y mucho.


El 15 de abril de 1979, Domingo de Pascua, pudo cambiar la historia del Sporting. Tras una espectacular temporada en la que los rojiblancos se habían mantenido en los primeros puestos de la clasificación, el Real Madrid visitaba El Molinón en lo que supuso una especie de final por el título de Liga. La ciudad enfebreció y el campo gijonés registró un lleno histórico. Salió cruz: el Sporting perdió (0-1) y acabó como subcampeón en la que todavía hoy es la mejor clasificación del club rojiblanco en sus 104 años de historia. Hoy se cumplen treinta años del partido más importante en la historia rojiblanca. El Sporting empezó a perder el encuentro ante el Real Madrid mucho antes de que el balón comenzase a rodar en aquella jornada histórica. Una semana antes, en Salamanca, los rojiblancos no pudieron pasar de un triste empate a cero ante el conjunto charro. Lo más grave fue que Doria y, sobre todo, Ferrero fueron amonestados, vieron su cuarta amarilla y se perdieron por sanción el encuentro ante los blancos. El subcampeonato liguero del Sporting viene marcados por dos polémicos arbitrajes: el de Salamanca y el de Borrás del Barrio en el Santiago Bernabeu. El Sporting se retiró al descanso con ventaja de 0-2, cuando Pirri provocó un incidente con al árbitro, al que se le lanzó de todo desde la grada. Borras del Barrio fue decisivo en la remontada blanca (3-2) hasta el punto de que José Plaza, presidente del Colegio Nacional de Árbitros, llegó a confesar que sintió vergüenza y se fue antes del campo. El equipo de Vicente Miera deslumbraba con su juego y en toda España se hablaba ya del «fenómeno Sporting». En el encuentro decisivo, ante el Real Madrid, a los rojiblancos les pudieron los nervios y la ausencia de Ferrero. Mediada la segunda parte, Aguilar realizó una buena jugada por la banda y Santillana mandó el balón a la red. Fue un gol que valió un título y cambió la historia del Sporting. La actuación de Castro, el mejor de aquel encuentro, evitó una goleada mayor. El Sporting quedó tocado anímicamente. A la semana siguiente visitó al Barcelona en el Camp Nou y recibió la mayor goleada de la temporada (0-6), fue un resultado totalmente atípico para aquel equipo que denotó claramente el varapalo psicológico que supuso la derrota ante el Madrid. Con todo, los rojiblancos reaccionaron y se lanzaron a una persecución desesperada en las últimas jornadas, pero el Real Madrid no falló. El Sporting acabó como subcampeón, a cuatro puntos de los blancos, en la que todavía hoy es la mejor clasificación de un equipo asturiano en la historia del fútbol regional. Qué lástima de aquel gol de Santillana