jueves, 28 de agosto de 2008

A los grandes secundarios

Se llama Cato, pero se pronuncia Keyto. Y es uno de los grandes del cine, pero a nadie se le ha ocurrido homenajearlo. Su papel es secundario, corto pero intenso, siempre callado como Harpo (gracias Harpo) , sublime e hilarante.

Es el majestuoso sirviente del Inspector Clouseau, un lejano alter ego mío (ya me gustaría), al que nadie admira y sólo da la sensación de que no pinta nada en la pelicula. Parece una diana sobre el que todos pueden mofarse, como si no tuviera sentimientos. Pues de eso nada, querido Cato, yo te admiro casi tanto como a Juan Pardo o a la que cose los dobladillos a Rosa León.
Además debeis de saber que es el encargado del almacén de nuestro chigre favorito, el Matadero. De eso tampoco se ha dado cuenta nunca nadie...¡cómo si las cajas se ordenaran solas!

En fin, tu y yo lo sabemos. Eres grande, Burt kwuok.

lunes, 25 de agosto de 2008

Del Olímpo a Cimavilla

A mi les olimpiades préstenme pola vida. Cada vez que veo una ceremonia de inauguración me emociono casi tanto como cuando-y chupo una pata a una andarica. Y ayer no fue una excepción. Especialmente cuando veo tantes banderes, tanta xente y tol planeta tierra mirando como bobinos a ver qué faen los chininos.
Por eso hoy voy a revelaros una vieja promesa que tengo hecha con mi hermano. Fue un ya lejano mes de Julio de 1996, mientras veía la ceremonia q habría el tinglao en Atlanta 96. Tantos colorinos, fuegos artificiales, musiquina... Así que, gayasperu como soy, dije en voz alta: "voy a organizar unos Juegos en Xixón en el 2024".
Yo ya tengo tol plan en la cabeza: el estadio olímpicu en les mestes, que ya ta fechu, solo-y falta una graduca de ná pa 90000 espectadores. Los caballos, también, a les mestes. El hockey, a la laboral. La natación, a Panchano. Gimnasia, a la auxiliar del Palacio. El Voley, a La Arena. La vela, al Musel. El fútbol al Molinón. Y el Basket al Palacio. Tiro con pistola a Oviedo, con blancos móviles vestidos de azul. El judo a Pumarín.
Y la villa olímpica a Roces, onde tan construyendo agora un balagar de cases. Casines que llueu queden de proteción oficial, que ye muy guapo pa vendelo luego acaben los juegos.

En fin, como veis, no me falta de nada. La inauguración con la banda de gaites Noega y otres traídes de países celtas, pola cosa de hermanar. El pebeteru será un gran vasu sidra llenu orujo que prenderá un xatu culón cola llama olímpica amarrada a los cuernos, como hiciera Atila (q nun fue olímpicu, pero ye un apunte históricu). Será el primer animal q encienda el pebeteru.

El únicu problema ye el putu Madrid. Tan empecinaos en facer ellos unos. Y claro, no van dámelos después de Madrid. Pero eso no ye cosa mía.

Queridos todos: os espero un cercano ya mes de Agosto de 2024 para celebrar el mayor acontecimiento deportivo del planeta tierra. Unos juegos en Xixón. Eso o me veréis caminar desnudu pol muro.

domingo, 24 de agosto de 2008

Sois de ORO

Estos cabrones ya me hicieron llorar hace dos años, cuando ganaron el Mundial de Baloncesto en Japón. Y no lo hice por alegría, lo hice porque a punto estuvieron de no lograrlo cuando una gran Argentina casi les echa en la semifinal. Por eso cuando se subieron a lo más alto del podium no pude evitar emocionarme al pensar lo ínfima que es la línea que separa el éxito del fracaso.

Y es que estos hijosdeputa me hacen sentirme una plañidera en cada campeonato. Y no es demasiado difícil de entender: aquí donde me veis, con mi 1´94 de estatura jugué a baloncesto de guaje. Y, claro, cuando uno practica un deporte siempre busca sus ídolos. Yo crecí entre Epi, Villacampa, Ferrán (qué grande), los Jofresa... y con Díaz Miguel de seleccionador.
Eran selecciones voluntariosas, trabajadoras, pero indiscutiblemente limitadas en lo técnico, sobre todo si las comparamos con los nacientes países del Este.

Con Lolo Sáiz en la selección empezó a verse algo nuevo, una nueva generación de jugadores que podría al menos intentar poner a España en el mundo de la canasta. Y luego llegaron estos de la foto. Gente de mi edad, de mi quinta, de mi hornada. Campeones del Mundo Junior con 19 años. Hace 4 años en Sydney ya debieron acarciar los metales pero un injusto cruce de cuartos les mandó para casa. Luego Campeones del Mundo, Subcampeones de Europa y ahora Oro en los Juegos. Oro porque sí, porque me sale de la entrepierna. Porque se lo merecen.
Oro porque saben hablar. Oro porque tienen 2 dedos de frente. Oro porque son gente sencilla. Oro porque son deportistas sanos. Oro porque me despiertan mi más profunda admiración. Oro porque saben quienes son, de dónde vienen. Oro porque estoy harto de admiraciones a futbolistas que no saben leer y, lo que es peor, se jactan de ello (Joaquín, Reyes...). Oro porque debe ser una pasada tener 11 años y tenerles como referente a seguir. Oro porque Aíto se merecía algo así. Y Oro a Pepu. Oro a la humildad. Oro al honor. Oro al basket.

jueves, 21 de agosto de 2008

Pero jode.


Yo me había prometido no rajar desmedidamente en este blog y no voy a hacerlo. Al menos lo intentaré.
Ya sé que nadie me manda ser del Sporting, que podría escoger otro equipo, otro deporte o incluso otra afición. Pero hay cosas de las que no es fácil huir. Sirva de ejemplo el guaje que se sienta dos files delante mío, de unos 6 años, al que su padre ha llevado al fútbol desde que camina. Esi ya no cambiará de equipu, aunque se aficione a les caniques.

Pues resulta que el mi equipín lleva 10 años dando pol culo en segunda división. Pasamos años que más que deporte, parecía ciencia ficción. Jaenes, Algeciras, Toledos, Écijas, Ejidos, huelgas, presidentes indeseables y demás etceteras hicieron de un noble deporte una verdadera película de Berlanga. Una prueba de resistencia pal corazón que a punto estuvo en acabar en tragedia pero que, gracias a ese Dios del fútbol, acabó en final feliz. Acabó en ascenso. Acabó en primera división.

Yo nunca he dado clases de nada, ni pienso hacerlo. Pero hay cosas que joden. Es humano, no puedo evitarlo. No sé si se podrá entrenar al corazón, quizá deba ir al psiquiatra de Woody Allen (gracias por todo ya que estamos) pero hasta que no lo haga no puedo evitarlo. Y me jode.
Me joden los capullos estos de la foto, los de la larga cola para ver equipos de primera. Ya sé que nada tienen que ver los sentimientos con el dinero que uno pueda tener para pagarse un abono, de ahí las clases de sportinguismo. Pero estos zoquetes me joden. No les reprocho dónde estaban hace 10 años, pero sí dónde estaban hace un año. O dos.

Comentaban estos afortunados de la cola que el Sporting les suministró unos bocadillos para la noche y café por la mañana. Tócate los cojones. Llegan los abrazafarolas tarde, mal y nunca y les regalan café. Pues me jode!!! Me jode el café!!!! Ojalá estuviera frío y tuviera sal!!!
Ya sé que nadie me mandó nunca ir a Getafe, a Valladolid, a Eibar, a Salamanca ni hacer mil y una piruetas para ver al mi equipu, pero es que a mi nunca me regalaron ni un pin. Y me jode!

Necesito entrenamiento para los sentimientos. Un adiestrador que me permita no odiarlos, no tener ganas de quemarles la puta tienda de campaña, no tener ganas de hacerles pagar 2000 euros de canon. En fin, algo para que no joda tanto.

martes, 19 de agosto de 2008

¿M o M?


Mi vida había pasado por turbulencias profesionales en las últimas semanas. Bien lo saben muchos de los que me aguantan cada día, principalmente los que tengo más a mano en Madrid.
En la misma semana me encuentro en un proceso de selección para irme a Miami y, lo más sorprendente de todo, con una oferta para volver a la radio en Asturias. A todo ello debemos sumarle que detesto mi trabajo actual en Sepides y que hay otra cosilla en ciernes para los próximos meses, que de momento me guardaré.

Todo eso, en la misma semana, sumado a las dudas que mi cabeza por sí sola es capaz de generar y las vacaciones a la vista, conformaron un centrifugado que mi cabeza no pudo digerir sin vomitarlo todo a los que por mi vera pasaban. Pido perdón por ser tan brasas.

Hoy se han aclarado un poco las cosas. Lo de la radio ya me han dicho que han escogido a otra persona. Mi corazón se resiente (hay una espinita clavada desde hace mucho) pero mi cabeza da las gracias. Eran enormes las dudas que me generaban a día de hoy: los que están dentro me decían que ni se me ocurriera meterme ahí. Los de fuera que tiempo habría para volver con el rabo entre las piernas.
En cualquier caso creo haber logrado más de lo que yo mismo imaginé, dada mi experiencia e inactividad herziana. Sigo teniendo las puertas totalmente abiertas para el futuro y pueden presentarse opciones interesantes.

Al final de todo esto sé que el tren de mi vida ya sólo tiene dos estaciones: Madrid o Miami.
Esperemos que haya trenes trasatlánticos. Pero algo me da que no los han fabricado todavía...

Bañada en...


Me reprocha Dani que mis comentarios se le hacen largos e insoportables, así que hoy seré breve, porque no son horas.

Desde que vivo en Madrid me he visto obligado a responder frecuentemente a la pregunta de si echo de menos algo de Gijón o si "me encuentro" en la capital del reino. Generalmente respondo que no me falta de nada. Gijón y Madrid son estados diferentes. Caras opuestas de la moneda. Ni mejores ni peores, sólo distintas.
En Madrid tengo un trabajo, muchos amigos, nuevos o de toda la vida, incluso recuperados tras años de separación, ocio y, sobre todo, cosas diferentes que hacer.

Pero esta mañana, Xixón me tenía una sorpresa preparada. Algo a lo que Madrid nunca podrá llegar por cuestiones físicas elementales a pesar de tener a la mayor generación de intelectuales de todos los ámbitos imaginables. Madrid nunca será una ciudad viva, nunca tendrá un corazón latiente ni a las entrañas de la naturaleza removiéndose bajo sus pies. Y todo porque güei, en Xixón, taba la mar revuelto y golía a salitre.

Cada puñetera vez q abro el portal de mi casa madrileña no huele a nada. Todo lo más a alcantarilla o polución, según haya llovido o no. Pero cada vez que abro la puerta de mi casa de Xixón huele a cosas diferentes, según como esté la mar o el parque o el nordeste o el orbayu o la lluvia, incluso la xente.

Echar de menos es un sentimiento, un estado de ánimo. Y si tu ciudad hoy huele a salitre será porque está viva y tú debes estarlo también. Y a esas sorpresas de cada mañana uno no se desacostumbra nunca. Nunca.

lunes, 18 de agosto de 2008

El laúd de Bustamante


Lo primero de lo que quiero hablar hoy es que no he sido capaz, en 4 días de vida del blog, de actualizarlo diariamente, tal y como era mi intención. Mal empezamos. Soy consciente de que eso era engañarme a mi mismo pero al menos debió durar un poco más.
Lo segundo es que ahora vivo en un blog. Me paso el día fingiendo escribir historias para publicarlas aquí. Este bicho infernal me está cosumiendo las pocas neuronas que me quedan para que, una vez puesto delante de la tecla, no me atreva a escribir lo que tenía pensado. O sea, vuelvo a engañarme a mi mismo nuevamente.


Leía esta semana en un períodico local, el diario del régimen que yo llamo (El Comercio), que algún avispado concejal o concejala pepero le dijo a la alcaldesa que Bustamante no podía ser el concierto estrella del verano gijonés. A esto comento 2 cosas: la primera que sí, es cierto,Bustamante no debería siquiera ser un concierto. La segunda es que si este hombre o mujer dedicara algún minuto de su vida a leer el programa de actos del veraneo gijonés quizá daría cuenta de que el concierto estrella no estuvo en poniente o la plaza toros sino, seguramente, en el festival de música antigua (una verdadera pasada para los entendidos) o el de piano que acontece estos días, el euroyeyé o la tonada de la Plaza Mayor. Las cosas son buenas si las sabes apreciar y no entiendo por qué si tenemos a un prodigioso músico del laúd en nuestra ciudad debemos menospreciarlo si no llena un estadio o no sale en la tele.

Hablando de apreciar y de Bustamante. Esti puntu me provoca brotes repentinos de gonorrea sólo con verlo. Su último disco se titula "Al filo de la irrealidad" según el libreto de los festejos estivales.
"Al filo de la irrealidad" podría ser un buen título para un disco... si lograra entenderlo. ¿Qué pollas quiere decir? Dicen que este cantabrón antes era albañil. Quizá cayó de un andamio y se iluminó de tal manera que pasóse. Incluso podría tolerar el títulito de las narices si lo pusiera Krahe o Aute en un disco, tipos que pueden permitirse hacer lo que quieran con su carrera, pero no de el mecachifle llorón.
Aunque tuve la intención de buscar declaraciones suyas al respecto y ver cómo se las arreglaba para explicar semejante memez, prefiero no fustigarme tanto y os invito a ver una de las más geniales piezas de humor de nuestra era. Podéis buscarla en el youtube bajo el título de Manuel Darío. (Mil gracias Luthiers. No, mejor, dos mil gracias).
- "Es filosófica esta canción, eh? Yo no la entiendo."

La puñetera realidad esa dicen que supera con creces a la ficción. ¿Me engaño otra vez?

viernes, 15 de agosto de 2008

Tu eres el amo del calabozo...


Ahora resulta que me paso el día dándole vueltas a lo que voy a escribir aquí. Esta misma mañana, de vuelta de la noche fueguil, me entraron ganas de ponerme aquí delante a esbabayar un rato. A Dios gracias llegué tan cansado que preferí meterme en la cama. Sólo de imaginar la cantidad de chuminadas que uno podría llegar a escribir después de una noche de jarana da miedo. Por todo eso, queridos lectores, no se fíen de mis comentarios si no están hechos entre las 11 de la mañana y las 11 de la noche. Aviso.

Ayer comenzaba a dar algunas explicaciones del porqué de esta memez y ahora daré alguna más. Me he aficionado a leer todos los días en El País un pequeño artículo que escribe un supuesto chaval de unos 18 años titulado "Me cago en mis padres". Este joven preparador de selectividad cuenta diariamente con un hueco en el periódico más leído de España para despotricar de su asqueroso veraneo familiar.
Estos últimos días ha caído un poco su interés pero dado que es una columnilla que publicarán sólo este mes pues sigo afanado en ello diariamente. Al final de cuentas, esa iniciativa literaria tan de bañador y chancles, ye poco mas o menos como un blog. Pero de primera división.

Así que todo este teatrillo se resume en unas dosis de vanidad y envidia conjugadas con una total ausencia de originalidad. Un pestiño, como mi careto, vaya. No sé qué cojones hecéis leyendolo.

jueves, 14 de agosto de 2008

Explicaciones...


Esta tarde ha sido un fedor, por eso he decidido crear un blog.

Ya habréis notado los más avispados que hay un poeta escondido en mí, más concretamente entre la regaña y el periné.
Escribir ha sido un ejercicio muy saludable en mi vida desde aquellos lejanos tiempos en los que lo hacía para El Periódico de Gijón, una aventura editorial que no acabó muy bien, entre otras razones porque contaba con gente de mi talento dándole a la tecla.
Sin embargo, gracias a aquellos escasos cuatro meses nunca abandoné ya esta práctica y aunque la mayoría de mis lamentables escritos yacen en el fondo del mar (suelo escribir en papel Scottex), mi ego me ha superado y he decidido que voy a publicarlos.

Lamentablemente esto no pasa de ser una prueba porque hoy, lo que se dice hoy, no me apetece lo más mínimo escribir. E inaugurar un blog no es ninguna tontería, así que mejor no cagarla con tonterieces y callar hasta tener un día afortunado.

La primera foto de un blog tiene que darte una idea clara de lo que vas a encontrarte. Por eso subo la de un hombre que derrocha inteligencia, seriedad, profesionalidad y una mirada capaz de traspasar una pared. Así espero que sea esta escaramuza (la musa de los escarabajos) blogera.

Gracias al Inspector Clouseau por su inspiración. Espero no me abandone nunca.

Acabaré estas primeras líneas inaugurales, bastante geniales, plagiándome a mí mismo. Aquellas estrofas que en 6º de E.G.B. me hicieron rozar el éxito que desde entonces nunca me ha abandonado...el roce, no el éxito. Decían algo así:

"...y pido a la profe que no me reproche, si este final no es un buen broche".

Ahí lo llevas. Llámame Romario.